Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que puede provocar sequedad, enrojecimiento y picazón intensa.
No es contagiosa y puede presentarse a cualquier edad, aunque es especialmente frecuente durante la infancia. Sus síntomas pueden aparecer y desaparecer, con períodos de mayor intensidad.
🩺 Reconocer sus manifestaciones y consultar con un profesional permite acceder a un diagnóstico y tratamiento adecuados, además de aprender a cuidar la piel y prevenir los desencadenantes de los brotes.
Gestión Dr. Lisandro Benmaor



















